miércoles, 15 de junio de 2011

Brno a Já (Brno y yo) o por qué recomiendo la Escuela de Verano de Brno

La directora del Departamento de Checo Para Extranjeros de la Universidad de Masaryk, Eva Rusinová ha publicado una redacción que escribí este verano sobre Brno incluyéndola en las Actas de Conferencias y Debates de la 44ª Escuela de Verano de Estudios Eslavos (Přednášky a Besedy ze XLIV. běhu LŠSS). La redacción, que se llama Brno a Já (Brno y yo), parece que ha tenido bastante éxito por allí. Anteriormente fue publicada también en la gaceta mensual de la Universidad de Masaryk de septiembre de 2010. La incluyo hoy en el blog y adjunto su traducción al español (más abajo).
Mezi Slovany a šprty  / Entre eslavos y empollones



     Brno a já        
Jednoho dne (tentokrát 24. července 2010) vystoupil Miguelon z vlaku na brněnském nádraží, s ním byli i jeho kamarádi Craig z USA a Vanja z Chorvatska. Během cesty ve vlaku přemýšlel o tom, jak bude vypadat letošní Letní škola. Myslel si, že se nic nezměnilo, nicméně stačilo mu pět minut, aby zjistil, že letos se Brno strašně moc těšilo na jeho příjezd, alespoň to byla jeho myšlenka: pro něho se opravilo nádraží, pro něho se vymalovala kolej Družba, dokonce pro něho průvodci zařídili jednolůžkový pokoj a vybrali nejlepšího souseda. Tak příjemný byl jeho první dojem y letošního ročníku letní školy.
Potom večer šel Miguelon s kamarády do Alterny [slavná hospoda v Brně], pocit byl úplně opačný, a právě proto se mu to líbilo: stejní číšníci, stejní opilci, jako by tu byl naposledy včera.
V tomto roce byl malý Miguel také pozván na pravé moravské hody do Veverské Bítýšky, pěkné malé vesnice nedaleko Brna. Tam měl příležitost "pocítit zblízka" moravské tance, dívat se na kroje a učit se tradice – všechno provázené bílým vínem.
Hody skončily... Nadešel jediný fatální den jako na každé letní škole: den vstupního testu. Ale dopadlo to výborně, postoupil na nejvyšší úroveň mezi Slovany a šprty. Proto jeho otázka byla, bude mít na Brno čas a zda ta divadla, koncerty a hospody, do kterých chodil, ho letos omluví. [Naštěstí čas byl].
                                    Miguel Valentín-Gamazo Pontijas 
Brno y yo  
Mesa donde se firmó
la separación de Checoslovaquia.
Villa Tugendhat, Patrimonio de
la Unesco. Brno


Cierto día (esta vez el 24 de julio de 2010) Miguelón se bajó del tren en la estación de Brno. Con él estaban: su amigo Craig de EE.UU y su amiga Vanja de Croacia. Durante el viaje en tren, pensaba en cómo iba a ser la Escuela de Verano de Estudios Eslavos ese año. Pensó que nada iba a haber cambiado, sin embargo, le bastaron 5 minutos para darse cuenta de que ese año Brno estaba esperando ansiosamente su llegada; al menos, eso era lo que él pensaba: habían restaurado la estación de tren para él, para él también habían pintado la fachada del colegio mayor Družba, incluso los monitores le habían conseguido una habitación individual y habían elegido para él al mejor vecino posible. Así de agradable fue su primera impresión de la escuela de verano de ese año.

Más tarde, al caer la noche, Miguelón se fue con sus amigos a Alterna [un bar de copas muy famoso de Brno]; su sensación fue completamente opuesta, y precisamente por eso le gustó: los mismos camareros, los mismos borrachos, como si fuese ayer la última vez que estuvo allí.

Este año además, invitaron al pequeño Miguelón a presenciar una celebración folclórica morava de las auténticas en Veverská Bítýška, un bonito pueblecito no lejos de Brno. Allí tuvo la oportunidad de sentir de cerca los bailes moravos, de ver los trajes regionales típicos y de aprender las tradiciones de la zona -todo ello acompañado del vino blanco de Moravia-.

Las fiestas terminaron...Llegó el único día fatal de todas las escuelas de verano: el día de la prueba de nivel; pero acabó muy bien, ingresó en el nivel más alto, entre eslavos y empollones. Por eso su duda era si este año tendrá tiempo para Brno, si los teatros, conciertos y bares que frecuentaba le perdonarán su ausencia.

[Por suerte, tuve tiempo].
                                     Miguel Valentín-Gamazo Pontijas 
   

2 comentarios:

  1. Me parece muy interesante este blog :) hace un año mas o menos conoci a un chico checo, y descubri un mundo, y me estoy replanteando estudiar checo ya que voy a estudiar traduccion e interpretacion, y como lengua poco comun la elija, pero la verdad es que me asusta un poco lo de las consonantes, y la libertad sintactica.
    Enhorabuena por el blog, me encanta :)

    ResponderEliminar
  2. Hola, muchas gracias por tu comentario. Si vas a estudiar traducci¡on es muy bueno que te especialices en una lengua rara, porque cuesta hacerse un sitio en los mercados habituales: inglés, francés, italiano...
    Por otra parte, hay pocos españoles que sepan (sepamos) checo, por lo que la demanda de traducciones checo-español la suelen cubrir checos, que no siempre hacen buenos trabajos, porque su gramática no es perfecta y ssu l¡exico no es tan rico.
    En cuanto a lo de las consonantes, no te asustes, la pronunciación checa se parece mucho a la española y lo de los grupos consonánticos se capta enseguida.
    La libertad sintáctica no es tan grande como afirman los checos, no si lo comparamos con el español (aunque desde luego es superior a la del inglés o el francés). Sí que es verdad que hay mucha flexibilidad léxica, de cada verbo se puede construir u substantivo, un adjetivo... y hay un complicado sistema de prefijos que nunca llegaremos a entender (como ellos no entienden nuestros tiempos verbales). Pero esa es la riqueza y el atractivo del checo, la flexibilidad.
    Mucho ánimo con tu carrera

    ResponderEliminar